miércoles, 17 de abril de 2013

RED VELVET CUPCAKES


Si hay un cupcake mundialmente conocido, ese es el Red Velvet cupcake (traducido sería de terciopelo rojo). Seguramente sea tan conocido por tener la magdalena de color rojo, pero es que están tan buenos que merecen la fama.
En nuestro caso hemos hecho (y con la compañía de amigos además) la receta del libro de Alma llamado Objetivo cupcake perfecto, y nos ha gustado mucho cómo quedan de sabor y textura. Y van decorados con una crema de queso muy rica.

Aú así seguimos teniendo en mente los mejores red velvet que hemos probado, los de Paula de su tiendecita Cream Bakery, en serio, esos están insuperables.

Esta entrada va dedicada a Noemi, que le gustaron tanto que una semana después ya los estaba haciendo de nuevo.


INGREDIENTES para 12 grandes

Para las magdalenas

- 160 gr. de azúcar
- 60 ml de aceite de oliva
- 1 huevo
- 1 cucharada de cacao en polvo
- 1 y ½ cucharaditas de extracto de vainilla
- 1 y ½ cucharaditas de colorante rojo en pasta o gel
- 125 ml de leche
- 1 cucharadita de zumo de limón
- 150 gr. de harina
- ½ cucharadita de bicarbonato sódico
- 1 cucharadita de vinagre de vino blanco

Para la decoración

- 120 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
- 300 gr. de azúcar glas
- 125 gr. de queso crema (Philadelphia)
- 1 cucharada de leche

ELABORACIÓN

Echar el zumo de limón en la leche y dejar reposar 10 minutos (esto hará que se hagan como grumos, no os asustéis)

En una máquina de amasar (si no se tiene pues a mano), poner a batir el aceite y el azúcar a velocidad baja hasta que estén bien mezclados, luego añadir el huevo y el extracto de vainilla.
Después añadir poco a poco la mezcla de chocolate y harina previamente tamizados y a la vez ir añadiendo la leche.

Cuando esté todo bien mezclado, mezclar en un vaso el bicarbonato con el vinagre, y en cuanto empiece a hacer burbujas echárselo a la mezcla anterior.
Por último echar colorante hasta que tenga un color rojo oscuro.

Colocar blondas de magdalena en un molde y rellenarlas 2/3 de su capacidad con la masa.
Meter al horno a 180º a media altura calentando por arriba y abajo durante unos 20 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo metálico no salga manchado.




Para la decoración

Batir la mantequilla blanda con el azúcar tamizado hasta que se hayan mezclado bien. Añadir el queso crema y batir hasta que se haga una mezcla cremosa y sin grumos.

Cómo decorar:

Meter la crema en una manga pastelera con boquilla rizada grande y meterla en la nevera un tiempo para que endurezca un poco y se quede la forma al decorar.

Ir haciendo con la manga movimiento circular desde fuera hacia dentro con forma como de montaña y quedará así:



sábado, 23 de marzo de 2013

FLORES MANCHEGAS


Lo bueno de vivir en un pueblo es que si ocurre algo cerca te enteras enseguida.
Esta mañana hemos salido a la calle y olía taaaan bien que teníamos que averiguar qué era. Ha resultado que una vecina nuestra estaba haciendo flores manchegas en su garaje y ha impregnado el ambiente de todas las casas de alrededor.
Así que igual que si se tratase de un telediario, hemos cogido la cámara de fotos al instante y hemos ido a ver el proceso.
No es lo mismo leer una receta que ver cómo se hace, sobre todo si se trata de alguien que lleva décadas haciéndolas.

Por si no sabéis qué son, la flores manchegas son un dulce típico frito y con forma de flor que se hacen en muchos pueblos de España sobre todo en Semana Santa.
Para hacerlas se necesita un molde especial que tiene forma de flor y que está sujeto a un mango largo, más abajo, a lo largo de la entrada, lo podéis ver.

Aquí está la receta que muy amablemente nos ha dado nuestra vecina Mª Carmen, y os aseguramos que están riquísimas!


INGREDIENTES

- 12 huevos
- 1 litro de leche
- ½ kg de harina
- 3 cascarones de aceite frito frío
- 3 cascarones de aguardiente
- ½ bote de azúcar avainillado o 1 bote de canela molida*

*Personalmente nos han encantado las de vainilla

PREPARACIÓN

La medida de los cascarones son una mitad de las dos que quedan al romper un huevo.

Mezclar todos los ingredientes y batirlos con una batidora hasta formar una masa que queda bastante líquida.


Ahora hay que poner una sartén honda o paella con abundante aceite, como mínimo que cubra el molde. Ponerlo a fuego medio-alto.

Ya se pueden ir haciendo las flores. Para ello hay que seguir estos pasos:

Primero se mete el molde en el aceite para que se impregne a la vez que se caliente.


Se saca del aceite y se mete en el recipiente de la masa, pero sin llegar a cubrirlo del todo, como se ve en la foto.


Se saca de la masa y se vuelve a meter en el aceite


Unos segundos después, cuando se haya empezado a freír se tira hacia arriba del molde y como ya la masa ha cogido cuerpo, se separará y se quedará en el aceite sola ya formada.


Con una espumadera se les da la vuelta para que se hagan igual por los dos lados


Enseguida estarán doradas y se sacan a un escurridor para que no tengan exceso de aceite


Cuando hayan estado unos segundos en el escurridor ya se pueden pasar por azúcar y estarán listas para comer



Y aquí están las dos artistas con las manos en la masa, Mª Carmen y su sobrina Angelita


lunes, 18 de febrero de 2013

ROSQUILLAS DE LA ABUELA DE ADRI


Esta es una entrada dedicada a las abuelas. Siempre tan atentas con los nietos y generalmente las maestras cocineras de las familias. Nosotras sólo conocimos a una de nuestras abuelas, y hace ya muchos años que nos dejó, pero siempre la recordaremos por su risa, alegría y sus deliciosos platos.

Guardamos muchas recetas de nuestra abuela, algunas ya las hemos publicado, pero justamente las rosquillas no es una de ellas. Por eso hoy tenemos que agradecer a nuestro amigo Adrián la receta de estas deliciosas rosquillas de su abuela.
Son recetas que se van perdiendo con el tiempo y nos gustaría que no fuera así, porque no tiene nada que ver el sabor de lo hecho tradicionalmente a lo hecho industrialmente.

Aquí va su receta, y os aseguramos que salen riquísimas:


INGREDIENTES

- ½ vaso de azúcar
- 2 huevos
- ½ vaso de aceite
- 1 cucharada de anís en grano
- ½ vaso de vino blanco
- 1/3 vaso de Cazalla o aguardiente
- 8 gr. de levadura en polvo (1/2 sobre)
- Harina

- Aceite de girasol para freír
- Azúcar para rebozar


PREPARACIÓN

Poner el medio vaso de aceite en un cazo y cuando esté caliente echar los granos de anís, apartar del fuego inmediatamente y dejar enfriar.

En un recipiente grande mezclar el azúcar con los huevos, añadir el aceite, el vino y la Cazalla.
Coger un poco de harina, mezclarlo con la levadura y añadirlo. Seguir añadiendo harina y removiendo hasta que se forme una masa que no se pegue a los dedos.



Poner una sartén honda al fuego con abundante aceite de girasol, unos dos dedos de altura.

Formar bolas pequeñas, hacer un agujero con el dedo en el centro y con los dos índices ir agrandando el agujero formando la rosquilla.



Echarlas en el aceite caliente, a temperatura media para que no se hagan muy rápido porque sino quedarían crudas por dentro. Cuando estén doradas por un lado darles la vuelta.



Cuando estén doradas por ambos lados sacar a una fuente con papel absorbente y poco después, rebozar por azúcar.

martes, 29 de enero de 2013

DIM SUM 1


Hacía mucho que no poníamos ninguna receta oriental en el blog. Pero no os creáis que Paloma no sigue experimentando y cocinando “cosas raras”, como lo llaman en casa.

En esta entrada vais a ver la nueva adquisición oriental… ¡¡¡Una vaporera de bambú para cocer al vapor!!! Y es que llevaba mucho tiempo detrás de una y al fin ha caído. Además no son nada caras, ésta de dos plantas y unos 15 cm de diámetro sólo costó 5 €.

Los Dim Sum son lo que los chinos llaman aperitivos, pueden ser tanto fritos como al vapor y los hacen de muchas formas. En este caso se trata de una especie de empanadillas rellenas de una mezcla con carne de cerdo que hemos cocinado al vapor y fritas.
Estas empanadillas son solo uno de los muchísimos tipos que hay, y pronto publicaremos otro tipo muy original que ya hemos probado.

La masa de empanadillas se puede comprar en una tienda oriental de alimentación, generalmente congelada, y estamos buscando una receta para poder hacer la masa casera. En cuanto la encontremos y probemos que funciona la publicaremos (si alguien tiene una que nos quiera pasar bienvenida será).

A ver si os gustan:


INGREDIENTES

- ½ cebolla
- 1 cucharada de azúcar moreno
- 400 gr. de carne de cerdo picada
- 1 diente de ajo
- 2 cucharadas de salsa de soja
- 1 clara de huevo
- 1 cucharada de mirin (vino de arroz) y sino se tiene echar vino blanco
- Sal y pimienta
- Láminas de empanadilla

PREPARACIÓN

Cortar la cebolla en trozos muy pequeños y pocharla en una sartén con un poco de aceite a fuego lento hasta que esté blanda. Añadir el ajo y cuando se empiece a dorar echar el azúcar y dejar un par de minutos más al fuego para que se caramelice la cebolla.


Dejar que se enfríe.

Mezclar bien la carne con la cebolla caramelizada, la salsa de soja, el vino, la clara de huevo y echar sal y pimienta al gusto.


Ya está terminado el relleno. Ahora hay que hacer las empanadillas.

Coger una oblea y echar una cucharadita de relleno en el centro. Echar agua por todo el borde de la oblea y cerrarla como en la siguiente foto haciendo pliegues:




Para hacerlas al vapor seguir los siguientes pasos:

Untar aceite de girasol por dentro de la vaporera para que no se peguen.


Colocar las empanadillas en la rejilla de la vaporera


Poner la vaporera dentro de un cazo o cacerola donde haya agua hirviendo, pero es importante que no toque el agua, por lo que hay que poner algo que lo eleve como este soporte. Otra opción es poner la vaporera en la parte de arriba de una cazuela un poquito más pequeña.



Tapar la vaporera con los dim sum dentro y aproximadamente en 5 minutos estarán hechos.
Se volverán un poco transparentes y la carne del centro tiene que quedar cocinada, sino les faltará un poco más de tiempo de cocción al vapor.


Quedan de textura muy blanda, y mojadas en un poquito de salsa de soja por ejemplo están riquísimas.

Para hacerlas fritas:

En una sartén con abundante aceite echarlas cuando esté caliente y dejar que se doren.
En este caso quedan muy crujientes.



jueves, 17 de enero de 2013

ROLLOS DE CANELA


No se si conocéis el libro de Aprendiz de panadero, de Peter Reinhart. Es sobre cómo elaborar bien un pan y masas fermentadas en general, analizando todos sus componentes desde la experiencia del autor. Una de nosotras se lo está leyendo y claro, ¿cómo no íbamos a probar alguna de sus recetas con la pinta que tienen…?

En este caso, el autor dice que estos rollos de canela son mejores que los que venden en las tiendas (son más típicos en países anglosajones, aquí de momento los hemos visto sólo en Ikea y Starbucks), y por lo tanto decidimos hacerlos. Bueno bueno bueno, ni os imagináis lo riquísimos que están!!! El señor Peter Reinhart tenía toda la razón del mundo, son los mejores que hemos probado.

No son difíciles de hacer, sólo hay que tener un poco de paciencia y tiempo porque necesitan sus tiempos de fermentación para que queden tan esponjosos. Y os aseguramos que merece la pena esperar.


INGREDIENTES Para unos 14-16 rollos

- 90 g de azúcar
- 7 g de sal
- 80 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 1 huevo
- ralladura de ½ limón
- 450 g de harina común
- 18 g de levadura fresca (la que venden en bloque refrigerada)
- 260 ml de leche entera

Para espolvorear:

- 100 g de azúcar
- 10 g de canela molida

Glaseado:

- 1 taza de azúcar glas
- 3 gotas de extracto de limón
- 2 cucharadas de leche templada

ELABORACIÓN

Primero hay que hacer la masa. Para ello se echan la mantequilla, el azúcar y la sal en una máquina de batir y amasar a velocidad media, dejando que se mezcle bien durante unos 3 minutos, hasta que forme una pasta. (A mano sería igual, mezclarlo en un recipiente con una cuchara hasta que forme una pasta).

Se añade el huevo y la ralladura de limón y cuando esté bien movido, añadir la harina tamizada a cucharadas, la levadura y la leche.
Cuando se mezcle bien y se haya formado una bola parar la máquina. Poner las palas de amasar (suelen ser unas barras retorcidas o como un gancho) y dejar que se amase a velocidad media unos 10 minutos aproximadamente.


Seguramente haya que añadir un poco de harina cuando esté amasándose, porque la masa tiene que estar adherente pero no pegajosa. Es decir, parar un momento la máquina, tocarla con el dedo y no se os tiene que pegar masa al retirarlo.
(Si amasáis a mano, el tiempo será un poco mayor, unos 15 minutos).

Para saber que una masa está en su punto y ya no hay que amasarla más, la masa tiene que estar aproximadamente a 25-27º, y se tiene que hacer una prueba llamada “La prueba de la membrana”, que consiste en coger un pedacito pequeño de masa, formar una bola, e ir estirándola poco a poco en el aire con las manos hasta que en el centro se quede como una membrana fina. Si se puede hacer la membrana sin que se haya roto al ir estirando la masa, está en su punto perfecto. Si al estirarla se rompe antes de formar la membrana significa que le falta amasado.
Mirad cómo era la membrana de esta masa:


Una vez terminada de amasar, se forma una bola y se coloca en un recipiente que previamente habremos engrasado con un poquito de aceite. Se tapa con papel film y se deja fermentar a temperatura ambiente unas 2 horas, hasta que la masa doble su volumen.



Ahora ya podemos estirar la masa, para ello, limpiamos bien la mesa de la cocina y la untamos con un poco de aceite.
Ponemos la masa en la mesa y con un rodillo sin hacer demasiada fuerza se va estirando intentando que forme un rectángulo de aproximadamente unos 40 x 30 cm. y de 1,5 cm de grosor (aproximadamente, no tienen que ser exactas).


Después se espolvorea por encima de la masa estirada la mezcla del azúcar y la canela.


Ahora ya sólo hay que formar un rollo, de forma que la parte más larga del rectángulo se va girando como formando una espiral.



Una vez que se ha hecho el rollo, se tiene que cortar, con el pliegue hacia abajo, en trozos de 3 cm de grosor.

Colocarlos en una bandeja de horno sobre papel vegetal y separados unos dos dedos entre uno y otro, y dejarlos reposar de 75 a 90 minutos a temperatura ambiente.




Ya se pueden hornear. Meter al horno a media altura a 175º, calentando por arriba y abajo, de 20 a 30 minutos, hasta que se empiecen a dorar.

Cuando se sacan del horno, dejar enfriar sobre la bandeja 10 minutos y después pasarlos a una rejilla para que terminen de enfriar.

En el momento de pasarlos a la rejilla es cuando se echa el glaseado, que se hace mezclando el azúcar glas, el extracto de limón y la leche hasta que sea una pasta un poco líquida, si fuera necesario añadir más leche.

El glaseado se suele echar haciendo tiras finas sobre los rollos ( para echarlo se puede utilizar un biberón, un tenedor, un cornet, etc).



TRUCOS Y SUGERENCIAS

- Se pueden congelar y después para volverlos a tener listos para comer hay dos opciones, o dejarlos que se descongelen, o (y este método es rápido y genial), ponerlo nada más de sacarlo del congelador en el tostador e ir girándolo y dando la vuelta hasta que esté descongelado y calentito.

- Si al día o varios días de hacerlos los ponéis en el tostador un poco por cada lado parecerá recién salido del horno

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